Un paso hacia atrás en el tiempo.

Relatos

♣ Lo que quiero ahora ♣

tumblr_mzlvnb1aB11shxn2ko1_400

ef617e19f7bd

“Y ahora..ahora en este momento de mi vida, no quiero casi nada. Tan sólo la ternura de mi amor y la gloriosa compañía de mis amigos. Unas cuantas carcajadas y unas palabras de cariño antes de irme a la cama. El recuerdo dulce de mis muertos. Un par de árboles al otro lado de los cristales y un pedazo de cielo al que se asomen la luz y la noche. El mejor verso del mundo y la màs hermosa de las músicas. Por lo demás, podría comer patatas cocidas y dormir en el suelo mientras mi conciencia esté tranquila. (más…)


♣ El secreto de la felicidad ♣

papa noel

Carlitos salía  acompañado de su padre a comprar los últimos preparativos para la cena de nochebuena. Por el camino pararon en un kiosco y compraron el periódico. El titular era el siguiente: “Navidad en crisis: aumenta el número de parados en España”. Crisis, déficit, recesión, paro,…Estas palabras eran bastante escuchadas cada día.  El padre de Carlitos buscaba ofertas de empleo en el periódico, pues la crisis también había llegado a su familia. Carlitos no entendía esos problemas, su mente estaba llena de ilusiones. Quería por Navidad la play station 3, una bicicleta nueva, un mp3,…casi nada.

Tras la ceremoniosa cena y al son de los villancicos cantados se acostó ansioso y deseoso del nuevo amanecer que llegaría lleno de sorpresas. Sin embargo, al levantarse se encontró una sorpresa: ¡No había ningún regalo en el árbol de Navidad! Tan sólo una pequeña nota en la que había escrito lo siguiente: “los regalos los tienes tú.”  papa noel1Carlitos no se lo explicaba, ¿cómo iba a tener él los regalos si aún no se los habían dado? Antes de que pudiera decir palabra alguna un resplandor de luz procedente de la chimenea comenzó a iluminar el salón, pero Carlitos no se asustó porque sabía quién se escondía tras esa luz, el mismísimo Papa Noel: un hombre barrigudo, de avanzada edad,  con una inmensa barba blanca descendía por la chimenea del salón. Llevaba una vestimenta polar de color rojo a juego con un gorro en la cabeza y tenía un gran aspecto de bonachón y cariñoso.

“¿ Que tal Carlitos? ¿ Sorprendido? Sé que este año te has portado fenomenal, por eso he venido personalmente a verte.

¡ No me lo puedo creer! Pero antes de todo quisiera preguntarte que quiere decir la nota que había bajo el árbol de Navidad.

Ese es el otro motivo de mi visita; he venido para enseñarte a usar tus regalos, mucha gente se olvida de cómo funcionan, hasta estoy pensando escribir un libro para que no se les olvide cómo usarlos.”

– “¿Pero cuales son mis regalos ?

-“No te preocupes, yo te lo explicaré todo, atento a mis palabras: como dice la nota que te he escrito los regalos los tienes tú dentro de ti: son tu mente y tu corazón y yo te diré el secreto para que te hagan feliz. Se trata de una serie de pasos que debes seguir. Presta atención:

Primer paso: la autoestima alta: quiérete a ti mismo, y todos los días al levantarte y al acostarte debes afirmar “yo soy importante”, “yo valgo”, “soy capaz”, “soy cariñoso”,”soy inteligente”,”espero mucho de mí” “no hay obstáculo que no pueda vencer”.

Segundo paso: la motivación: debes poner en práctica todo lo que dices que eres, es decir, si piensas que eres inteligente, actúa inteligentemente, si piensas que eres capaz, haz lo que te propones; si piensas que eres cariñoso, expresa tu cariño; si piensas que no hay obstáculos que no puedas vencer, entonces proponte metas en tu vida y luchpajaroa por ellas hasta lograrlas.

Tercer paso: no envidies a nadie por lo que se tiene o lo que se es, ellos alcanzaron su meta, logra tú las tuyas.

Cuarto paso: no guardes rencor hacia nadie, ese sentimiento no te hará feliz: deja que la vida haga justicia y tú perdona y olvida.

Quinto paso: no maltrates nunca: todos los seres del mundo tenemos derecho a que se nos respete y se nos quiera.

Y por último: levántate siempre con una sonrisa en los labios, observa a tu alrededor y descubre en todas las cosas el lado bueno y bonito; piensa en lo afortunado que eres al tener todo lo que tienes; ayuda a los demás, sin pensar que vas a recibir nada a cambio; mira a las personas y descubre en ellas sus cualidades y dales también a ellos el secreto para ser feliz…”

– “ Venga dormilón ¡despierta! ¿ No vas a ver los regalos que te ha dejado Papa Noel?”

Era la voz de su madre. La llegada de Papa Noel había sido un sueño. Carlitos se despertó y rápidamente bajó al salón. Junto al árbol de navidad había un regalo; lo abrió y se emocionó de alegría al comprobar lo que era. El regalo era un libro: “El secreto de la felicidad: mente, corazón y unos cuantos pasos que debes seguir para saber utilizarlos.”. En el corazón de Carlitos brotó un gran sentimiento de felicidad e instantáneamente abrazó a sus padres  gritando fuertemente: “Deseo que podamos encontrar la tan ansiada felicidad dentro de nosotros mismos y así reflejarla a los que nos rodean, porque cuantas más personas sean felices menos violencia habrá en este mundo.”


Mientras tanto, Papa Noel seguiría visitando a niños para que conocieran el verdadero espíritu de estás fechas y pudieran transmitir a cualquiera el secreto de la felicidad.

botongifcorazonplateado1

(De la red)

niños


♣ Laura Nocturna ♣

Brumas sobre la tarde.

♦ En cunclillas el sol tiñe de un púrpura intenso la ciudad. El día es un soplo sonrojándose ante una luna esquiva, huele a Buenos Aires en los subtses atestados de cuerpos que anhelan el regreso. Un tango ronca alborozando el aire.

El perfil de Laura resplandece iluminado por el neón de una vidriera, parece un ángel. Sus finos rasgos esconden un cansancio casi irreal, no ha dormido en dos días y le duelen las piernas de caminar. Debería haber ido a descansar un par de horas al menos, cambiarse esos zapatos tan altos; pero no era lo mismo sin ellos. Además no podía perder tiempo, la cuota del colegio de Matías se le venía encima.

♦ Se enciende su rostro al pensar en él y tantea en la cartera hasta dar con el espejito que le regaló su hijo. Mira displicente la imagen de sus cabellos que le devuelven el espejo, sonríe al descubrirlos de un añil tornasolado.

En ese instante, y reflejado en él, ve acercarse el reluciente auto negro que se detiene justo en frente a ella

-Lo de siempre-piensa-

Ahora bajará la ventanilla y preguntará:-¿Cuánto, princesa? Sin embargo esa vez no sería igual.

Ya en el interior del auto y envuelta en el aroma dulzón de un hábano, se inquieta frente a esa presencia extraña.

-Mucha agua bajo el puente-piensa-

¿Qué le ocurría entonces? ¿Por qué ese desasosiego? Decide poner su mente en blanco. No había opción.

♦ El vehículo retoma por Callao hacia Libertador con un andar casi felino; es europeo, grande, quizá un Volvo o un Saab. Desde niña le habían atraido los autos. Se acomoda en el asiento buscando relajarse, inspira hondo disfrutando del aroma a cuero y a raiz de nogal del tablero. Mira con disimulo a su conductor, tiene manos grandes y cuidadas.- ¿Cuándo se decidiría a hablarle?

Se detienen frente al semáforo de Dorrego, puede sentir su mirada atravesándola.

Amarillo, verde…Dorrego a la derecha. Entrada principal y cochera fija en la playa del Hipódromo de Palermo.

Ya en la confitería y sin haber emitido un sólo sonido hasta ese instante, el hombre del habano deja oir su áspera y educada voz.

-Para mí lo de siempre, Juan.

-Si señor, lo sé: Un coñac Roy Leben ¿Y la señora? -pregunta guiñándole un ojo de manera cómplice.

Ésto incomoda a Laura que se revuelve en la silla, ¿por qué?. Ella sabía bien lo que venía después. Vaya si lo sabía…

♦ De pronto, se da cuenta que ha quedado frente a frente con él y baja urgente la mirada. El mozo vuelve casi de inmediato con ambas copas, interrumpiendo su pensamiento; champagne para ella. Por fin sabía qué hacer con sus manos.

Laura bebe un sorbo sensual, la divierten las burbujas en su boca; ensaya una mirada pícara y sólo logra turbarse aún más. ¿Por qué esa desazón?

Seguramente en cualquier momento le dispararía el conocido:

-¿Cuánto, princesa?

El hombre del habano le clava nuevamente los ojos y con un murmurar, pregunta:

¿Qué lugar ocupa el amor en tu vida?

Y sin dejarla responder, agrega:

Porque hoy…hoy solo hablaremos de amor…

Piedra libre para la escurridiza luna que resurge entre las brumas.

Como Laura.

(Portal de los poetas del corazón. Autora:  “lobablanca”)


♥ ♣ ֱֲֵֶֻA la luz del flexo ֱֲֵֶֻ♣ ♥

Si quieres verlo más grande, pincha sobre la imagen.



“A la luz del flexo” es uno de los doce relatos que se incluyen en Jazzmen, que es una colección de relatos breves escritos por mi amigo blogero Marcos Callau y editada por Cartonerita Niña Bonita y que el próximo Jueves 28 de Julio, a las 20:00 horas podrá ver uno de sus sueños hecho realidad, y es la presentación de esta colección en la zaragozana librería El Pequeño Teatro de los Libros.

Poeta, enamoradado del jazz, de la novela negra y Frank Sinatra, capaz de trasladarnos a tiempos de antaño a través de sus escritos, desde aquí…te deseo toda la suerte del mundo. Sabes que no podré asistir a este evento, pero ese día estaré contigo…aunque sea en el pensamiento.

Gracias Franky! por permitirme plasmar esta belleza.

Felicidades de nuevo y…toda mi luz para tí.

Éste es su blog:

El Sueño Eterno


♥ ♣ ֱֲֵֶֻTu más profunda piel ֱֲֵֶֻ♣ ♥

Cada memoria enamorada guarda sus recuerdos y el mío -allí donde estés- es el perfume del tabaco rubio que me devuelve a tu espigada noche, a la ráfaga de tu más profunda piel. No el tabaco que se aspira, el humo que tapiza las gargantas, sino esa vaga equívoca fragancia que deja la pipa en los dedos y que en algún momento, en algún gesto inadvertido, asciende con su látigo de delicia para encabritar tu recuerdo, la sombra de tu espalda contra el blanco velo de las sábanas.

No me mires desde la ausencia con esa gravedad un poco infantil, que hacía de tu rostro una máscara de joven faraón nubio. Creo que siempre dijimos que sólo nos daríamos el placer y las fiestas livianas del alcohol y las calles vacías de la medianoche.

De tí tengo más que eso, pero en el recuerdo me vuelves desnuda y volcada, nuestro planeta más preciso fue esa cama donde lentas, imperiosas geografías iban naciendo de nuestros viajes, de tanto desembarco amable o resistido de embajadas con cestos de frutas o agazapados flecheros, y cada pozo, cada río, cada colina y cada llano los hallamos en noches extenuantes, entre oscuros parlamentos de aliados o enemigos. ¡Oh viajera de tí misma, máquina de olvido! 

Y entonces me paso la mano por la cara con un gesto distraído y el perfume del tabaco en mis dedos te trae otra vez para arrancarme a este presente acostumbrado, te proyecta antílope en la pantalla de ese lecho donde vivimos las interminables rutas de un efímero encuentro.

Yo aprendía contigo lenguajes paralelos: el de esa geometría de tu cuerpo que me llenaba la boca y las manos de teoremas temblorosos, el de tu hablar diferente, tu lengua insular que tantas veces me confundía. Con el perfume del tabaco vuelve ahora un recuerdo preciso que lo abarca todo en un instante.  Sé que dijiste ” Me da pena”, y yo no comprendí porque nada creía que pudiera apenarte en esa maraña de caricias que nos volvía ovillo blanco y negro, lenta danza en que el uno pesaba sobre el otro para luego dejarse invadir por la presión liviana de unos muslos, de unos brazos, rotando blandamente y desligándose hasta otra vez ovillarse y repetir las caída desde lo alto o lo hondo, jinete o potro arquero o gacela, delfines en mitad del salto.

Entonces aprendí que la pena en tu boca era otro nombre del pudor y la vergüenza, y que no te decidías a mi nueva sed que ya tanto habías saciado, que me rechazabas suplicando con esa manera de esconder los ojos, de apoyar el mentón en la garganta para no dejarme en la boca más que el negro nido de tu pelo.

Dijiste “Me da pena, ¿sabes?”, y volcada de espaldas me miraste con ojos y senos, con labios que trazaban una flor de lentos pétalos. Tuve que doblarte los brazos, murmurar un último deseo con el correr de las manos por las más dulces colinas, sintiendo como poco a poco cedías y te echabas de lado hasta rendir el sedoso muro de tu espalda donde un menudo omóplato tenía algo de ala de ángel mancillado.

Te daba pena, y de esa pena iba a nacer el perfume que ahora me devuelve a tu vergüenza antes de que otro acorde, el último, nos alzara en una misma estremecida réplica. Sé que cerré los ojos, que lamí la sal de tu piel, que descendí volcándote hasta sentir tus riñones como el estrechamiento de la jarra donde se apoyan las manos con el ritmo de la ofrenda; en algún momento llegué a perderme en el pasaje hurtado y prieto que se llegaba al goce de mis labios mientras desde tan allá, desde tu país de arriba y lejos, murmuraba tu pena una última defensa abandonada.

Con el perfume del tabaco rubio en los dedos asciende otra vez el balbuceo, el temblor de ese oscuro encuentro, sé que una boca buscó la oculta boca estremecida, el labio único ciñéndose a su miedo, el ardiente contorno rosa y bronce que te libraba a mi más extremo viaje. 

Y como ocurre siempre, no sentí en ese delirio lo que ahora me trae el recuerdo desde un vago aroma de tabaco, pero esa musgosa fragancia, esa canela de sombra hizo su camino secreto a partir del olvido necesario e instantáneo, indecible juego de la carne oculta a la conciencia lo que mueve las más densas, implacables máquinas del fuego.

No eras sabor ni olor, tu más escondido país se daba como imagen y contacto, y sólo hoy unos dedos casualmente manchados de tabaco me devuelven el instante en que me enderecé sobre tí para lentamente reclamar las llaves de pasaje, forzar el dulce trecho donde tu pena tejía las últimas defensas ahora que con la boca hundida en la almohada sollozabas una súplica de oscura aquiescencia, de derramado pelo. Más tarde comprendiste y no hubo pena, me cediste la ciudad de tu más profunda piel desde tanto horizonte diferente, después de fabulosas máquinas de sitio y parlamentos y batallas.

(Julio Cortázar)


♥ ♣ ֱֲֵֶֻLa Rosa marchita ֱֲֵֶֻ♣ ♥

Sentada, balancea su cuerpo, serena …pensando qué sentiría al abrir aquel viejo libro desgastado. Sus frágiles manos temblorosas sacuden el polvo de aquella pasta desilachada que tantos labios habían leido su nombre. Ahoga sus penas marchitas que desfilan en su mente al compás de ese ruido a madera rota de su balancín, Sus ojos brillan como estrellas, pero éstos son muchos más hermosos, pues su expresión es dulce y transparente…Esboza una sonrisa y decide abrir aquella masa de hojas amarillentas, dispuesta a volver a sentir…a subirse en aquel tren para dar marcha atrás en el tiempo.
Es un libro de cánticos y rezos, que solía leer con gran frecuencia en las noches frías de invierno.
Al abrirlo, cual fue su sorpresa, encuentra una rosa. Una rosa que olvidó hace ya mucho tiempo, y allí seguía, comprimida y seca, esperando ser rescatada algún día para poder respirar y regalar de nuevo su frescura y belleza. Así se siente ella…daría lo que fuese por sentirse flor.

Su emoción contenida se libera dejando asomar lágrimas a la ventana de sus ojos, al darse cuenta que aquella flor, jamás había muerto. Ventanas que ya no pudo cerrar, porque en ellas había florecido el jardín más hermoso de su vida, el que dejó marchitar y decaer con el paso de los años.
Cada lágrima que moja a la flor, es una gotita de luz que le hace rejuvenecer.Los colores cobran vida, la rosa se hincha y toda el salón se impregna de su dulce aroma; las paredes se esfuman, se forma un velo de niebla que le impide ver a su alrededor. Pero nada le importa. Ahora se halla en un precioso jardín, colorido y verde, donde los rayos del sol se filtran entre el follaje. Se siente joven, bella…vuelve a ser aquella muchacha de pelo negro y sedoso que con tanto mimo cuidaba dejándolo danzar al ritmo del viento. Y huele las flores…su aroma llama a la puerta de su pensamiento. Y piensa en él…aquel joven apuesto, que le hacía sentir mariposas con sólo mirarle a los ojos.
Un pinchazo en su corazón.Recuerdo clavado. Las ventanas se cierran y en cuestión de segundos recobra la noción del tiempo.
El joven se ha ido. El jardín ha muerto. Y allí sigue ella, ahogando sus penas marchitas que vuelven a desfilar en su mente al compás de ese ruido a madera rota de su balancín.
Sus ojos siguen brillando como estrellas…siguen siendo igual de hermosos pero ahora su expresión es triste y tranquila..
Fija su mirada en la rosa y vuelve a dibujar esa sonrisa a la vez que echa el cerrojo al capítulo de su vida. Intuye que olvida la llave. Jamás podrá volver a abrir aquel viejo libro desgastado. Deja caer su atormentada cabeza en aquella almohada de grandes flores, que cubría el respaldo de su balancín.

Está muy cansada, sólo desea dormir. Se recuesta respirando suavemente…y queda dormida…sumergida en un profundo sueño, pero el silencio se vuelve más y más profundo.

En su rostro se refleja la felicidad…Dicen que por fin había alcanzado su luz.

Ahora su cara ya no tenía arrugas, su pelo blanco se convirtió en negro y sus mejillas recobraron su color…

Quedó abrazada a su libro.

Fue la rosa la que le dió la vida…y también la que se la llevó.

© Epoca Dorada


♥ ♣ ֱֲֶֻAquel viejo caféֱֲֵֶֻ♣ ♥

Amargo sabor

Hacía muchos años que estaba cerrado. Pero conservaba sus cortinajes dorados, butacas de terciopelo, enormes lámparas, colgadas del techo…

Vestigios de aquellos años románticos.

(Para leer mejor en grande, pincha sobre la imagen)

 

(Texto visto en la red)


♥ ♣ ֱֲֵֶֻTu callado silencio ֱֲֵֶֻ♣ ♥

 

Image and video hosting by TinyPic

Como un alucinado,

perseguí tu exquisita ternura por todos los senderos,

el corazón henchido de bellas ilusiones,

y el espíritu inquieto, de amor y de impaciencia.

Pero tú, con tu callado silencio,

con ese desdén tremendo

que me hiere en lo más profundo del alma,

con esa indiferencia tuya, fría y tenáz como el acero,

sellaste mis labios, para siempre. 

En secreto,

te seguiré amando mientras viva;

guardaré tu recuerdo,

en el gran cofre de oro de mi espíritu,

que palpita en el trémulo sagrario de mi pecho;

pero jamás,

ni una sola palabra más de amor oirás de mi boca.

Viviré como un muerto,

sellados mis labios, para siempre.

Ver imagen a tamaño completo


♥ ♣ ֵֶSoy aquello que la vida te negó……ֵֶ♣ ♥

Image and video hosting by TinyPic


Ver imagen a tamaño completo