Un paso hacia atrás en el tiempo.

George Peppard

♥ ♣ ֱֲֵֶֻBreakfast at Tiffany,sֱֲֵֶֻ♣


En un Nueva York totalmente insólito, desierto…..se acerca un taxi, de él sale una mujer vestida totalmente de negro por Givenchy, de talle esbelto, gafas oscuras y se acerca al escaparate de la Joyeria Tiffanys, mientras se toma un café….

Inocente, astuta, auténtica y sofisticada, Holly vive sin pasado, desterrada de todas partes y sin deseos de pertenecer a nadie. Sus fiestas absurdas, amigos interesantes, adquiere un tono musical que una vez vista la película jamás puede ser olvidada.Es como el lienzo que se nos clava en la retina y va con nosotros a donde quiera que dirijamos nuestros pies…. La belleza de unos hombros desnudos y de un cuello por el que un hombre podría morir. Sus andanzas constituyen un aria, como una bella canción, triste, pegadiza, risueña y cómica, pero en ningún modo solemne, es una mujer en busca de su eterna felicidad y lo va a conseguir cueste lo que cueste, aunque viva en un mundo creado por hombres y en donde las mujeres son los mismos diamantes. Holly se rodea de un aura tan frágil que creemos que va a hacerse añicos, pero ella continua, sigue, acentúa su búsqueda, entre aromas y colores……….La búsqueda del amor en medio de un galimatías que se disfraza con mil máscaras y fiestas y el estampido del champagne. Una alegría que no es verdad. Y la resaca del miedo, y la angustia de una vida que parece para nada; una vida que está llena de una extrema melancolía.

“Esto sí que es tener estilo”- dice –

Aquí podéis disfrutar de estas palabras.

Audrey Hepburn dijo:

“No me parecía en nada a ella, pero sentía que podía ser Holly. Sabía que el personaje supondría un desafío y deseaba hacerlo. Siempre me pregunto si puse mucho en ese papel, tal vez debería haber sido un poco más terrible. Pero en aquella época en que acababa de ser madre primeriza, eso era todo lo insensata que podía ser. Si hubiera sido una actriz del método… pero lo cierto es que no creía en el método, creía en un buen reparto. Y aún hoy no estoy completamente convencida de mi Holly…es demasiado opuesta a mí. El personaje creo que hubera requerido a alguien extrovertido, yo soy introvertida.”

Palabras de Holly:

“Somos un par de seres que no se pertenecen, un par de infelices sin nombre, porque soy como este gato. No pertenecemos a nadie. Nadie nos pertenece, ni siquiera el uno al otro.”

Palabras de Paul:

“Las personas se pertenecen las unas a las otras, porque es la única forma de conseguir la felicidad, no importan donde vayan, siempre acabarás tropezando contigo mismo.”

Desayuno con Diamantes, es más…mucho más que una simple comedia de Blake Edwards.Debemos admirarla desde la placided de nuestra propia vida. Contemplarla serenamente anudándola a las vivencias de cada uno…

Existen películas más o menos buenas; temas que llegan o simplemente diálogos que salen al paso…Pero en éstos diez minutos finales, los destellos del cine cien por cien son tan grandes… que falta pantalla para mostrarlo.

¡Hermosa secuencia!; la sutileza…la dulzura…el encanto de ésta entrañable mujer.

Holly encuentra a “Gato” bajo la intensa lluvia…El todo…el resumen a su vida, porque se acaba de encontrar así misma.

George Peppard nunca estuvo tan increible como en éste final.

Llueve torrencialmente, Paul y Holly se besan…y se funden en un abrazo, mientras suena “Moon River”

Difícil secuencia, esperado final, pero que lleva consigo una enorme carga de tristeza que abruma, y no puede dejar indiferente a nadie.

Audrey quedó siempre muy contenta con su trabajo, asegurando:

“Es lo mejor que he hecho jamás, porque ha sido lo más duro.”

Texto recopilado de páginas de cine.